Día mundial de la Arquitectura y del Docente

“Nuevas situaciones sociales, nuevos escenarios, nuevas conclusiones, son posibles a través de una investigación realizada desde una plataforma académica. Las universidades tienen el reto de constituirse como potentes plataformas de lanzamiento de proyectos de investigación con capacidad crítica, y esto es tan pertinente como necesario para su supervivencia. La no investigación supondrá la invisibilidad que sólo llevará a la desaparición.”

Hoy 5 de Octubre es el día mundial de la arquitectura al mismo tiempo que coincide con que también es el día mundial del docente. Como arquitecto, profesor y gestor académico he participado y participo activamente de ambas cuestiones y para este doble aniversario me gustaría compartir la siguiente reflexión que se haya en mi tesis doctoral Atlas de Exodus y que habla de la relación de la universidad con la investigación arquitectónica y consecuentemente con la arquitectura.

La polémica investigación sobre la ciudad de Berlín que en 1971 Oswald Mathias Ungers realizó, llamó la atención del estudiante de arquitectura Rem Koolhaas que había viajado allí para documentar la realidad del Muro que separaba la ciudad de Berlín. Para entender la fascinación de Koolhaas por lo que aquellos modestos libros en blanco y negro contenían debe uno entender el entorno cultural al que está expuesto el estudiante Koolhaas en Londres donde estudiaba, y que él mismo describe a través de estas frases

“…estudiantes realizando maquetas de megaestructuras con terrones de azúcar bajo la mirada de aprobación de los miembros de Archigram… Peter Smithson entra en la sala vistiendo una camisa de flores, se estremece y retrocede… Cedric Price pontifica una modestia arquitectónica con su discurso aleatorio… la escuela se convulsiona para adquirir un conocimiento místico… el conocimiento no se reparte homogénea ni democráticamente y debe ser transmitido sólo a los elegidos… Zenghelis, siempre amenazado con ser despedido… Monstruosa aparición de Louis Kahn… nunca más, por favor… Tschumi en mi visión periférica… Superstudio aparece en el horizonte… cada generación intenta incapacitar a la siguiente bajo el aspecto de un proceso educacional.”[1]

Pero ¿qué contienen los cuatro libros que sostiene Koolhaas en sus manos?, aquellas pequeñas publicaciones que han llamado su atención y que ciertamente definirían su trayectoría académica, contenían los registros de unas operaciones arquitectónicas que Oswald Mathias Ungers había dirigido, siendo profesor en la Technische Universität de Berlín, entre 1963 y 1969, con los siguientes proyectos urbanísticos: Propuestas de viviendas en Colonia, Neue Stadt (1961-1964) y Grünzung Süd (1962-1965), Märkisches Viertel (1962-1967) en Berlín y una propuesta para un concurso de un Campus universitario en Enschede, Holanda en 1964.[2] Estos trabajos se desarrollaron en una serie de seminarios de proyectos, donde el enunciado planteado siempre tenía que ver con la convivencia entre lo histórico y lo contemporáneo ¿Cómo podían coexistir nuevos programas en un contexto cargado de una fuerte componente histórica como es Berlín? Koolhaas lee en la primera hoja de uno de los tomos el siguiente enunciado firmado por Ungers: “La situación de la ciudad (Berlín) es una situación única. Está completamente cercenada y es muy artificial. Este estado de novedad es ideal para convertirla en un verdadero laboratorio arquitectónico”.[3] Con ésta idea, O. M. Ungers desarrolla el concepto de que ante la imposibilidad de crear una ciudad urbanísticamente planificada, se aproveche precisamente esa fragmentación existente, para crear un proyecto con esa identidad fragmentada, Ungers desarrolla la teoría de la ciudad como un archipiélago, concentrando el significado urbano en puntos de densidad. Y este dato es muy importante ya que demostró a Koolhaas que nuevas situaciones sociales, nuevos escenarios, nuevas conclusiones, son posibles a través de una investigación realizada desde una plataforma académica. Las universidades tienen el reto de constituirse como potentes plataformas de lanzamiento de proyectos de investigación con capacidad crítica, y esto es tan pertinente como necesario para su supervivencia. La no investigación supondrá la invisibilidad que sólo llevará a la desaparición.

Desde que Rem Koolhaas acaba su etapa académica en Londres en 1972, su relación con la universidad se enfocará a la investigación hasta el día de hoy, donde es profesor de Arquitectura y Urbanismo en la Universidad de Harvard, realizando únicamente proyectos de investigación donde no hay diseño alguno. Su exagerado interés por esta actividad le llevó a crear AMO, una oficina dentro de su oficina OMA, exclusivamente dedicada a investigar.

Notas:

[1] Koolhaas y Mau, SMLXL, p.212, 213.

[2] Aureli, Pier Vitorio, The possibility of an absolute architecture. (Cambridge: Massachusetts Institute of Technology, 2011). p.182

[3] Koolhaas, Rem y Ulrich Obrist, Hans, Rem Koolhaas. Conversaciones con Hans Ulrich Obrist (Barcelona: Gustavo Gili, 2009), 69.