…que la posesión más valiosa fuera una prenda de vestir

Podemos encontrar referencias a las vestiduras sagradas desde los textos bíblicos. El desarrollo de la vestimenta como vestimenta con valor artístico tiene al menos doce siglos porque fue entre los siglos IX al XIII cuando la vestimenta adquiere un carácter sacro y alegórico. El atributo de ornamento litúrgico se alcanza cuando el ministro recita una oración especial diferente para cada uno de los ornamentos, resaltando el profundo significado que tiene vestir el alba, el cíngulo, la estola, el manípulo o la casulla entre otras prendas. A través del tiempo sociólogos y  antropólogos han remarcado la dimensión simbólica de la indumentaria como una expresión cultural y una reafirmación de la  identidad.

Con estos datos previos, a modo de esbozo de contexto, quiero compartir con ustedes un caso que me ha llamado la atención.

carlos garcia gonzalez en catedra arte sacro _centro roberto garza sada_universidad de monterrey

Durante los siglos XVI a XIX los obispos y los virreyes salían desde España para cumplir con las órdenes de sus superiores. Estos mismos, al concluir su tarea, al regresar recordaban al nuevo mundo con añoranza.  Juan de Palafox y Mendoza, SXVII, que fue Virrey de la Nueva España y Obispo de Puebla cuando regresó a España como obispo de Burgo de Osma, portó con él su más preciada posesión, un regalo de su Diócesis en Puebla. Una casulla de pontifical (que es una casulla como de etiqueta) bordada por monjas de Puebla con extrema delicadeza con hilos de seda multicolores sobre fondo de plata, de estilo barroco, y en el que se insinúan las influencias que en aquella época predominaban, las influencias orientales, por eso tiene tulipanes y peonías con flores de México, como el cempasúchil y dalías. Esta casulla la donó a su muerte, pero al margen de las connotaciones políticas que podamos interpretar en el siglo XXI y de la controversia que estos gobernantes pudieran causar, me parece importante remarcar que hubo un momento en el que personas con gran poder, un Virrey en este caso, consideran que su posesión más valiosa, aquella que cuidan, aquella que se llevan y que les evoca otra cultura y le transporta en el tiempo y el espacio, pues bien, que esta posesión tan valiosa es una prenda de vestir. Claro está que no es una prenda de vestir cualquiera. Pero más allá de su belleza, de su gran ejecución técnica, hay algo más y es el enlace entre el objeto y el ritual.

Y de esto estoy seguro podemos aprender algo, porque es mi opinión es tan importante lo que se ve como lo que no se ve.

…es tan importante lo que se ve como lo que no se ve.